Como última actividad en el bloque 2 del curso Educación Conectada en Tiempo de Redes se nos ha pedido que hagamos una pequeña reflexión sobre los informes extraídos de una serie de cuestionarios online sobre el uso de las RRSS que hemos llevado a cabo como parte del curso.
Los datos extraídos son a partir de las respuestas de 2681 alumnos, 1965 profesores y 977 familias. Esos datos ya de entrada reflejan claramente que nuestros alumnos tienen la delantera en cuanto al uso de las redes sociales se refiere.
Entonces, ¿por qué no estamos usando aplicando todos el Mobile Learning en el aula, utilizando las RRSS como herramientas para facilitar el aprendizaje autónomo de nuestros alumnos?
Basándonos en los datos extraídos de la encuesta: 69.9% de los alumnos se conecta a las redes sociales al menos una vez al día, y las cifra baja ligeramente en el caso de los profesores y los padres (53.9% y 52.3% respectivamente). Las cifras aumentan en el caso de los dispositivos conectados a Internet: los usan al menos una vez al día el 82.6% de los alumnos, el 87.4% de los profesores y el 79.5% de los padres. Estas cifras nos indican que el uso de Internet y de las redes sociales por parte de nuestra comunidad educativa es bastante elevado.
Hablando con compañeros sobre este tema, parece clara una cosa: hay dos elementos esenciales que, al menos en la zona donde vivo, están entorpeciendo la aplicación de las RRSS y las TIC en general a nuestra labor docente:
1. Por un lado la nefasta conexión que existe en la parte de la isla de Mallorca en la que vivo. En el informe La sociedad de la información en España 2013 de Fundación Telefónica, se habla del gran desarrollo de las infraestructuras. A nivel general esto es cierto, pero en la zona del Llevant mallorquín estas infraestructuras dejan mucho que desear. En pueblos como Capdepera, por ejemplo, no llega la fibra óptica. El ancho de banda máximo es entre 1 y 10 megas que nunca llegan a 8. Además, la velocidad de subida es de 1 mega (aunque en realidad suele ser entre 300 y 500 k). Por lo tanto, cualquier tarea que requiera una buena conexión a Internet (en este caso el uso de RRSS) se hace prácticamente imposible de llevar a cabo.
2. El otro factor que ralentiza nuestra aplicación de las TIC en el aula y en particular el uso de las RRSS, es el miedo a utilizar esos mismos dispositivos con conexión a Internet que los alumnos traen cada día a clase. Un paso importante a sería que los claustros dejaran de prohibir los móviles en los centros educativos.
En definitiva, las RRSS ya están integradas en las vidas de alumnos, docentes y familias, por lo que el paso lógico sería sacarles el máximo provecho, utilizándolas como herramientas del cambio metodológico que se está produciendo en las aulas. Os dejo esta imagen con los equivalentes "vintage" de las RRSS. Y con una reflexión: ¿es hora de cambiar la libreta por el Facebook?


Como bien dices, los datos no lo dicen todo.
ReplyDeleteEn mi caso la infraestructura del centro es excelente, pero tampoco se ha realizado una inclusión de las RRSS significativa en las aulas.
Me ha encantado la imagen vintage de las redes sociales.